Si pensabas que la historia terminaba en la fábrica de chocolate…
esto recién comienza.
En Charlie y el gran ascensor de cristal, Roald Dahl nos lleva aún más lejos —literalmente— en una aventura que despega hacia el espacio, donde lo absurdo, lo divertido y lo inesperado se mezclan sin parar.
Charlie, Willy Wonka y compañía se embarcan en un viaje fuera de lo común, enfrentando situaciones tan extrañas como inolvidables. Aquí todo puede pasar… y pasa.