Hay historias serias…
y luego está el ingenio de Oscar Wilde.
En La importancia de llamarse Ernesto, el autor construye una comedia brillante donde las identidades falsas, los enredos amorosos y las apariencias sociales se cruzan de forma tan elegante como divertida.
Todo gira en torno a un simple nombre…
pero nada es realmente simple.
Con diálogos rápidos, ironía constante y situaciones absurdas, esta obra demuestra que el humor inteligente nunca pasa de moda.